Ciertas razas, generalmente grandes, con el tiempo pueden presentar unas áreas sin pelo y con la piel más dura en la zona externa de los codos. Si tu perro las tiene, es que le están apareciendo callos en los puntos de apoyo, pero tranquilo, no es grave.
¿Qué son los callos en los puntos de apoyo?
Estas pequeñas lesiones suelen afectar a perros de raza grande, de pelo corto y de cierta edad. Suelen manifestarse en los codos, pero también pueden verse en los talones, en las rodillas y, a veces, en la zona central del pecho. Aparecen en estos sitios porque son los puntos que apoyan en el suelo cuando están tumbados. Son zonas en las que las protuberancias óseas ejercen mayor presión y, al rozar con la piel, esta reacciona para protegerse Esta reacción suele provocar que se pierda el pelo en una zona, que la piel se endurezca y que, muchas veces, adquiera un color más oscuro.
¿Cómo los soluciono?
En muchas ocasiones, los callos no se pueden eliminar completamente y el tratamiento consiste en cuidar los callos día a día para que disminuyan lo máximo posible y que no se conviertan en un problema más grave.
Generalmente, los callos de las zonas de apoyo no revisten mucha importancia, pero podemos tratarlos del siguiente modo:
1. Utilizar vaselina para rehidratarlos e, incluso, pomadas a base de ácido salicílico u otros antiinflamatorios, y pomadas hidratantes que te aconseje tu veterinario. Recomendamos aplicar estas cremas antes de dar un paseo y antes de comer, para que permanezcan un rato distraídos con otras cosas y no se lo laman de inmediato. Por, supuesto, ninguno de estos productos será tóxico para el animal si se los lame.
2. Reducir el tiempo de contacto directo con el suelo cuando están descansando es básico tanto para prevenir como para tratar los callos. Por ello es imprescindible una buena cama bien acolchada para que estas zonas no sufran por el rozamiento y la presión.
Aquí tienes unos enlaces para solucionar el problema con unas buenas camas:
3. Intentar que, en verano, cuando nuestro perro quiera dormir en el suelo (porque lo ayuda a refrescarse) se tumbe sobre una pequeña manta para disminuir el contacto con el suelo, cosa que no siempre es fácil.
4. Controlar el sobrepeso del perro con una dieta adecuada y ejercicio frecuente hará que la presión en los puntos de apoyo sea menor y se reduzcan los callos.
Complicaciones
Pero ¡cuidado! En ciertas ocasiones, estos callos pueden inflamarse, sangrar e, incluso, infectarse. En este caso debes acudir a tu veterinario para que te indique cómo curar la infección y la inflamación con el tratamiento tópico u oral más adecuado.
Cabe destacar que, a veces, pueden confundirse con patologías más graves, así que consulta siempre con tu veterinario para evitar imprevistos.